Los pequeños contratiempos y los comentarios de cada día pueden hacer daño si uno se detiene a pensar en ellos y exagera su importancia. En cambio, si no se hace caso y aparta la mente de esos comentarios, perderán fuerza poco a poco, hasta quedar en la nada. La envidia es como un gusano siempre se siente atraída por la manzana más hermosa.
27 noviembre, 2007

